Los quistes renales son bolsas de fluidos que se forman en los riñones. Generalmente se los caracteriza como los quistes “simples”, lo que significa que tienen una pared fina y como fluido contienen agua. Los quistes renales se vuelven bastante comunes cuando las personas envejecen y generalmente no causan síntomas o daños.
Debido que raramente causan síntomas, los quistes renales generalmente son descubiertos durante pruebas por imágenes realizadas por otras razones. Algunos quistes renales podrían parecer complejos y tener una pared gruesa o contener material sólido en vez de fluidos. Su médico probablemente realizará pruebas adicionales por imágenes para monitorear los quistes renales complejos y distinguir entre quistes benignos y cáncer. Estas pruebas podrían incluir el ultrasonido abdominal o pélvico, la TC abdominal y pélvica, o la RMN del cuerpo. Los quistes renales generalmente se dejan sin tocar y no requieren tratamiento al menos que estén causando síntomas o daño en la función del riñón. Si se requiere tratamiento, su médico podría utilizar escleroterapia o cirugía para drenar el quiste y determinar los pasos necesarios para prevenir su recurrencia.
En raros casos, los quistes renales podrían requerir de tratamiento debido a una infección, sangrado, o agrandamiento. Cuando se presentan dichas complicaciones en un quiste renal, los síntomas podrían incluir:
- fiebre
- dolor o molestias entre las costillas y la pelvis
- dolor en el abdomen superior
- cambios en los hábitos urinarios
- sangre en la orina